NAPOLEÓN EN
TELEVISIÓN, comentarios de Joaquín Blasco
La cadena de televisión TELECINCO, ha anunciado (* 24 de julio de 2004) la
próxima emisión de la mini-serie "NAPOLEÓN", de seis horas de duración, basada
en el libro de Max Gallo y dirigida por Yves Simoneau.

Con más de un año de retraso (en muchos países pudo verse en primavera de 2003),
llega esta ambiciosa coproducción en la que han participado nueve países (entre
ellos España, con capital de TELECINCO). La serie, se rodó en escenarios
naturales de Francia, Hungría, República Checa, Canadá y la isla de Santa Elena
y cuenta con un gran reparto, donde podemos destacar a Gérard Depardieu en el
papel de Fouche, Jhon Malkovich como Talleyrand e Isabella Rossellini que
interpreta a una madura Emperatriz Josefina. La elección del actor cómico,
Christian Clavier, como Napoleón, no es demasiado afortunada, ya que pese a sus
esfuerzos, no consigue trasmitir la energía necesaria a tan importante y
complejo personaje, resultando poco convincente.
Intentar condensar la Epopeya Napoleónica en seis horas (en 1927 Abel Gance
dedicó casi cuatro solo para los primeros años del joven Napoleón) repercute,
necesariamente, en una reducción drástica tanto de personajes como de
acontecimientos históricos que resulta frustrante. Muchos hechos relevantes son
tratados superficialmente (de España apenas se habla) o ni siquiera aparecen en
el film.
Aunque la puesta en escena, la dirección artística y la ambientación son
bastante acertadas, el resultado general es irregular, ya que podemos ver
algunas escenas magníficas (el coracero francés "clavando" el cañón enemigo) y
otras pésimas, como la burda actuación de algunos extras en las escenas de
batallas (muy flojas, Waterloo de Bondarchuk es irrepetible), y sobre todo
errores imperdonables en el vestuario (los uniformes son los mismos en 1805 que
en 1815, incluso llevan chacós en Austerlitz), en los efectos especiales (los
cañonazos parecen explosiones nucleares) y otros detalles (se confunden las
funciones de Roustam con las de Constant), incorrecciones y anacronismos que
cualquier aficionado al tema podrá comprobar.

Como en todas las producciones televisivas, adolece de una visible falta de
fuerza y dramatismo más propio, por lo visto, del género cinematográfico. Pese a
todo, la idea de realizar una serie europea para TV sobre Napoleón, puede servir
para acercar la historia de la Revolución Francesa y del Primer Imperio al gran
público, ayudando a comprender mejor la Época Napoleónica, que generalmente se
tiende a simplificar, recurriendo a los tópicos, el maniqueísmo e incluso a
visiones grotescas, sobre todo en el cine anglosajón, salvo algunas contadas
excepciones como "Los duelistas" (Ridley Scott, 1977).
Volver atrás