ATROCIDAD EN LOS ARAPILES, por Antonio Osende Barallobre.
La Asociación Napoleónica Española quiere denunciar públicamente el peligro que
actualmente corre el campo de batalla de Los Arapiles, lugar emblemático en la
historia de la Guerra de la Independencia (1808-1814) y que en su día fue
declarado Bien de Interés Cultural.
La construcción de una innecesaria carretera entre los pueblos de Arapiles y
Calvarrasa de Arriba va a partir en dos mitades ese histórico lugar, dando así
paso a su segura desaparición a medio plazo.
Tanto para la historiografía de nuestra Guerra de la Independencia como para la
Asociación Napoleónica Española, la especial importancia de este campo de
batalla radica en que allí, el 22 de Julio de 1812, se inició el combate que,
con el triunfo hispano-británico-portugués, obligaría a las fuerzas francesas
que invadían España a retirarse paulatinamente a través de la Península para, en
1814, abandonar definitivamente el suelo español.
Para la Asociación Napoleónica Española, la ejecución de esta obra, frente a la
que existen otras alternativas más respetuosas con el lugar, es un grave
atentado contra el patrimonio histórico nacional que viene a dañar la, ya muy
poco respetada, memoria histórica española, memoria que a partir del año 2008
vivirá uno de sus hitos más importantes con la celebración del bicentenario de
la Guerra de la Independencia, siendo deseable que nuestro patrimonio histórico
llegue a esas fechas en las mejores condiciones posibles a fin de que, tanto las
generaciones presentes como las futuras, puedan conocer en detalle nuestra
historia común.
Antonio Osende Barallobre
Presidente de la Asociación Napoleónica Española

El círculo en color rojo delimita el área del campo de batalla declarada como
Bien de Interés Cultural (BIC). En realidad es solo un tercio de lo que fue el
campo de batalla pero es imposible conservar intacto un espacio tan amplio, es
por ello por lo que el área declarada BIC debería ser respetada. En azul puede
verse el trazado de la carretera que se hará sobre lo que ahora es un camino
agrícola. Esto significa que una carretera asfaltada y de dos sentidos dividirá
la histórica zona, declarada Bien de Interés Cultural