AÑO V BOLETÍN Nº 116
23 de febrero de 2007
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NOTICIAS
LAS PROVINCIAS. 13 febrero 2007.
Favara
Desfile de la Asociación Napoleónica Valenciana
REDACCIÓN/ ALZIRA

La localidad de Favara acogerá el próximo domingo la octava jornada
conmemorativa de la Guerra de la Independencia a cargo del Regimiento de
Infantería de Línea de Valencia 1808, grupo de recreación histórica de la
Asociación Napoleónica Valenciana.
La recepción de los participantes será en la plaza de la Cultura a partir de las
nueve y media de la mañana. Después de tres horas de instrucción, llegará el
momento del desfile que recorrerá las principales calles de la localidad.
A partir de la una se realizará una sesión fotográfica para los medios de
comunicación y el público y a las dos habrá una comida de hermandad entre los
participantes.
Más artículos de prensa de la Asociación Napoleónica Valenciana:
http://www.valencia1808.com/v_11_v_02_articulos.htm
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ASOCIACIÓN NAPOLEÓNICA VALENCIANA
VIII Jornada de Instrucción y Desfile del Rgto. Valencia en Favara (Valencia)
La localidad de Favara (Valencia) fue elegida para la VIII Jornada de
Instrucción del Rgto. Valencia. Esta jornada sirvió principalmente para instruir
al numeroso grupo de nuevos reclutas que se han incorporado este año al grupo de
recreación de la Asociación Napoleónica Valenciana, y como preparativo y ensayo
de los próximos actos en los que participará.
La jornada comenzó a las 9´30 en la Plaza de la Cultura de Favara y, pese al mal
tiempo, se prolongó hasta las 12´30. Posteriormente se realizó un desfile por
las principales calles de la localidad y una demostración de movimientos de
tropas y fuego de fusiles.
A las 14´00 horas tuvo lugar una comida de hermandad ofrecida por el
ayuntamiento de Favara, que reunió a los miembros del Rgto. Valencia, el alcalde
de la localidad, Sr. Pedro Juan Victoria, y varios concejales del consistorio.
Impresionante aspecto de los
gastadores valencianos. (Foto. Boro Girbés)
Algunos miembros de las "Milicias de Valencia 1808". (Foto: J. R. Cumplido)

Formación de las tropas a las 9´30 para iniciar la instrucción en la plaza de la
Cultura de Favara. (Foto: Silvia Navarro)
Ejercicios en orden de batalla, con los tambores y banderas en retaguardia
(Foto: Sara Calatayud)

El alcalde de Favara, Sr. Pedro Juan Victoria, rodeado por miembros del Rgto.
Valencia
(Foto: Boro Girbés)
Más imágenes en:
http://www.valencia1808.com/v_09_v_27_favara.htm
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AULA MILITAR BERMÚDEZ DE CASTRO
ASOCIACIÓN NAPOLEÓNICA VALENCIANA
HOMENAJE EN ALMAZORA (CASTELLÓN)
INAUGURACIÓN DEL MONOLITO DEDICADO A LOS HECHOS DE 1810
31 DE MARZO DE 2007
La Asociación Napoleónica Valenciana participará en los actos con motivo de la
inauguración del monolito dedicado a los hechos de 1810 y homenaje a los caídos
en la Guerra de la Independencia.
Los actos están organizados por el Aula Militar "Bermúdez de Castro" y el
ayuntamiento de Almazora, y tendrán lugar el próximo día 31 de marzo a las 13´00
horas en esta localidad castellonense.
9 de marzo de 1810
Tras la ocupación de Aragón, el mariscal Suchet tenía dos opciones, o apoyar al
7º Cuerpo de Ejército francés para someter Cataluña o tomar Valencia, y el rey
José se decidió por esto último, pues le ayudaba en la invasión de Andalucía. En
febrero de 1810 Suchet ordenó el avance de dos columnas, una por Segorbe y otra
por Morella, dando inicio de esta forma a una serie de operaciones militares,
desarrolladas todas en el interior de nuestra provincia, que no finalizaron
hasta la rendición de Sagunto el 20 de octubre del año siguiente.
A primeros de marzo, desde Nules los franceses exigieron a Castellón raciones de
alimentos y, ante la negativa a facilitarlas, envió al general Boussard con 300
infantes de élite y 200 coraceros, que alcanzaron Nules el día 9.
De la capital salieron gran número de ciudadanos - Suchet los evalúa en sus
memorias en 2.000 - hacia el puente de Vila-real, casi sin armas, para hacerles
frente, a pesar de los consejos de dos militares españoles que residían en
Castellón, Gabriel Segarra y Francisco Tirado, quienes finalmente decidieron
encabezarlos. Los autores españoles cifran en dos batallones y quinientos
jinetes el grueso de la tropa francesa, mientras que no ofrecen datos sobre el
número de españoles, indicando únicamente que procedían de Castellón, Vila-real
y Almassora.
Ocupadas posiciones en el cerro de Almanzor y en el puente de Santa Quiteria, la
caballería francesa simuló un ataque frontal y una retirada hacia Vila-real,
provocando la persecución de los castellonenses, que al hallarse en campo
abierto fueron batidos ferozmente, huyendo precipitadamente el resto. La Junta
de Valencia asignó una pensión de dos reales diarios a las viudas, madres,
padres y hermanos impúberes que fueran pobres y seis dotes de 500 reales para
sortear entre las huérfanas pobres; los franceses entraron en Castellón ese
mismo día.
Aunque los diferentes autores que han estudiado el tema cifran en menos de un
centenar el número de muertos aquel día, el Aula Militar “Bermúdez de Castro”,
de Castellón, ha comprobado que, al menos, fueron 119 los fallecidos, de los que
109 han sido identificados.
El monolito conmemorativo, levantado en 1926 y cuyo autor fue el escultor Manuel
Carrasco, tiene una lápida con la leyenda: “A la memoria de los bravos
defensores del puente nuevo contra la invasión extranjera en 9 de marzo de 1810.
Los ayuntamientos de Almazora, Villarreal y Castellón y la Diputación Provincial
en el centenario de la gloriosa fecha”. Esta discrepancia con la fecha de la
lápida de bronce, realizada por el escultor José Ortells en 1910, se debe al
retraso en la construcción del monumento. La actual calle “9 de marzo” de
Castellón lleva este nombre en recuerdo de aquellos hechos.
(Texto: Aula Militar "Bermúdez de Castro")
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WEB DE INTERÉS
NAPOLEON ONLINE
La han actualizado y han metido 10 o 12 láminas mas.
Ya están todos los españoles y han empezado con los italianos. Es interesante
volver a mirarla en unos días pues van a poner la serie entera: franceses,
holandeses, italianos....
Luis Sorando
Uniformserie Suhr
Die detailgenauen und farbintensiven Tafeln können per Anklicken in vergrößerter
Form aufgerufen werden. Bei den Texten habe ich mich neben der handschriftlichen
Liste im Original auch auf die Texte von Richard Knötel und Alain Pigeard
bezogen.
http://www.napoleon-online.de/suhr.html#SeiteOben
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Opinión
Diario ABC. Córdoba. Domingo, 18 de febrero de 2007
Aquella Córdoba afrancesada
JUAN JOSÉ PRIMO JURADO
En enero de 2008 se celebrará en la Universidad de Córdoba el congreso
internacional «1808: Guerra y Revolución en Andalucía», donde se abordarán los
hechos acaecidos en la comunidad desde la víspera de la Guerra de Independencia
de 1808 hasta las Cortes de Cádiz de 1812. Noviembre de 2007 es la fecha tope
para entregar las comunicaciones. El coordinador del congreso será el profesor
Enrique Aguilar, mientras el comité organizador lo presidirá el catedrático José
Manuel Cuenca, en cuya opinión Córdoba volverá a ser con este congreso un
referente en la historiografía andaluza, tras los de historia general celebrados
en 1976, 1991 y 2000.
Uno de los aspectos más novedosos en este congreso es el estudio de la
administración napoleónica y de los afrancesados en Andalucía. Salvo Cádiz,
lógicamente, Andalucía fue tildada de afrancesada en el resto de España y
Córdoba se ganó la fama de ser la ciudad más colaboracionista. No fue así al
principio. Los cordobeses intentaron defender el puente Alcolea frente al avance
del general Dupont; padecieron la ocupación francesa de apenas un mes, pero
brutal, en junio de 1808; y combatieron en Bailén y festejaron la victoria del
general Castaños, al que recibieron con fiestas en la ciudad y Te Deum y poesía
en la Catedral, cuando fue a depositar en ella las banderas francesas ganadas en
la batalla.
Todo cambió al volver los franceses en enero de 1810. Unos historiadores lo
achacan al terror con que se evocaba la anterior ocupación, otros a lo
acomodaticio de las autoridades cordobesas. Lo cierto es que el 26 de enero, el
mismísimo rey intruso José I Bonaparte, era recibido por el Ayuntamiento en la
puerta de la ciudad y por el obispo y todo el clero en la Catedral. En ésta se
le cantó un Te Deum, el penitenciario Arjona, el mismo que había compuesto la
poesía a Castaños, le declamó una oda y el obispo Trevilla le entregó las
insignias francesas perdidas en Bailén.
Llama la atención la sumisión de la jerarquía eclesiástica cordobesa a los
franceses, cuando la Guerra de la Independencia fue una guerra donde la religión
jugó un papel fundamental. Para Napoleón, los españoles eran una «chusma de
aldeanos dirigidos por una chusma de curas» y tenía el convencimiento de que
«los países en que hay muchos frailes son fáciles de sujetar». Sus tropas se
encargaron de saquear iglesias y suprimir conventos. Por su parte, el clero
español mantuvo la lucha del pueblo desde el catecismo, «¿Es pecado asesinar un
francés? No, padre; se hace una obra meritoria librando a la patria de esos
violentos opresores», o participando activamente en partidas de guerrilleros.
En Córdoba la Iglesia no opuso resistencia alguna. Al contrario, varios de sus
canónigos colaboraron tanto con los franceses que José I les condecoró con la
Orden Real, casos del deán Ventura, el penitenciario Arjona, el doctoral Gordos
y otros más, algunos de los cuales, al terminar la ocupación en septiembre de
1812, marcharán con los franceses por temor a represalias. Incluso para
congraciarse con el ocupante, se nombró un canónigo francés y se celebraron
oficios religiosos con motivo de las onomásticas de Napoleón y su hermano José
I. A éste, el cabildo catedralicio le entregó un millón de reales: «penetrado
del más acendrado amor a su augusta persona y persuadidos de los inmensos gastos
de la guerra en que se ha empeñado, a pesar suyo...».
No será extraño el descrédito de esa Iglesia cordobesa tras la marcha de los
franceses. Un nuevo y oportunista giro a favor del absolutismo de Fernando VII,
llegando a pedir la restauración de la Inquisición, la sumió en mayor
desprestigio. Y no fueron los castigos peores el encarcelamiento durante un
tiempo del obispo Trevilla y el penitenciario Arjona, sino el anticlericalismo
que caló por primera vez en la sociedad y la Desamortización, originaria de la
Revolución Francesa, que desposeyó a la Iglesia de numerosos bienes. Doscientos
años de aquello y parece que fue ayer.
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