Levante-emv (22/07/2006): Rememoración histórica: Victoria francesa en Castalla

Victoria francesa en Castalla

Un numeroso público sigue la representación de la batalla que la milicia del general O'Donell libró contra las tropas napoleónicas en la Foia en julio de 1812 y que se saldó con derrota española.

A.Teruel, Castalla

La lucha por impedir que los franceses se hicieran con el control de España a principios del siglo XIX volvió ayer a Castalla. Esta localidad, que fuera escenario de dos batallas entre el ejército napoleónico y tropas españolas y británicas en 1812 y 1813, vivió la recreación del primero de estos enfrentamientos. Casi 400 personas se caracterizaron como los militares de la época y representaron aquella primera batalla. Un nutrido público presenció con atención este curioso espectáculo que hizo retroceder en el tiempo casi 200 años.


La celebración de esta representación ha venido impulsada por la Asociación Napoleónica Valenciana, una de las entidades organizadoras. El presidente de la misma, Joaquín Blasco, explicó que el primer grupo de Recreación de la Guerra de la Independencia en España se formó en A Coruña en 1996, y que desde entonces se han realizado ya unas 30 escenificaciones de otras tantas batallas por todo el país, la primera de ellas en la misma capital coruñesa. Sin embargo, las acciones que de este fin de semana en Castalla son las primeras que rememoran la guerra contra los franceses en la Comunidad.


La Foia fue campo de batalla por primera vez el 21 de julio de 1812, con lo que la representación de ayer prácticamente coincidió con el 193 aniversario de esta lucha. Aquella jornada, las tropas españolas, compuestas por más de 10.000 hombres al mando del general O'Donnell, sufrieron una severa derrota frente al ejército napoleónico, comandado por el barón Delort y cuyos efectivos eran prácticamente la mitad que los españoles. Ayer, los alrededores de Castalla fueron de nuevo testigos de esta batalla, aunque por suerte se trató de una mera recreación, en la que no hubo que lamentar las 800 bajas y 2.800 prisioneros de aquel aciago día de comienzos del siglo XIX.

Estrategia

Poco antes de las ocho de la tarde, los primeros grupos de participantes de ambos ejércitos comenzaron a ocupar el campo de batalla y situar estratégicamente sus armas para la lucha. Cañones y fusiles de la época causaban la impresión del público, que se agolpaba en los alrededores del recinto para observar el desarrollo de la acción. Mientras tanto, Joaquín Blasco iba explicando a los asistentes los personajes históricos a los que representaban algunos de los actores, como el propio general O'Donnell, y qué acciones previas a la lucha se iban desarrollando, como la conversación que este mismo mando mantenía con el Estado Mayor de Aragón, poco antes de iniciarse la contienda. El público aguardaba expectante.

La pólvora de antaño

El primer cañonazo sonó por parte de las tropas españolas, para sorpresa del público, que reaccionó con una admirativa exclamación al rugido del arma. El ambiente se llenó enseguida del olor de la pólvora que desprendían estos aparatos y los fusiles. La neblina que provocaba, junto a la polvareda que levantaba la propia acción de la batalla, producía un mayor realismo a la representación, lo que a su vez hacía que la atención del público hacia el desarrollo de los acontecimientos no decayera en ningún momento.
El presidente de la Asociación Napoleónica Valenciana seguía haciendo las veces de narrador, explicando cómo la excesiva confianza española les había hecho dejar la mayor parte de su caballería en Villena, mientras que los franceses mostraban un mayor poder en este aspecto. Desde los animales era más fácil hacer caer a las avanzadillas a pie, al tiempo que los tiradores continuaban intentando abatir al enemigo. Finalmente, los franceses lograron hacerse con el control y dirigirse hacia Castalla para tomar la plaza.

La batalla de 1813

Una segunda batalla se produjo en los alrededores de Castalla el 13 de abril de 1813, esta vez con victoria española. El general Suchet sucumbió frente a unas tropas -en las que también había una notable presencia británica- y, tras sufrir la pérdida de unos 1.000 efectivos de su ejército, emprendió la retirada hacia el norte. Esta segunda recreación se desarrollará a partir de las ocho de la tarde en el mismo campo de batalla, a las afueras del casco urbano de Castalla. El éxito de público de ayer hace pensar que la convocatoria de hoy pueda tener también muy buena acogida.
Por otra parte, desde hoy se puede ver, en una de las rotondas de acceso a Castalla desde Onil -precisamente en la más cercana al campo de batalla habilitado-, el monumento que se ha levantado como recuerdo a estos episodios de la Guerra de la Independencia, especialmente a la victoria española de 1813. Con ellos, la localidad conmemorará de forma permanente estos hechos, que hasta ahora no habían sido recordados con la espectacularidad con que se está haciendo durante estos días.

 

 

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