Las Provincias 16/05/10
Una boda con historia
Una pareja se da el sí quiero en un enlace de ambiente histórico que recreó en
Algemesí la época de Napoleón

EVA JUAN | ALGEMESÍ.
EnviarAlgemesí se trasladó ayer al siglo XVI con la celebración de una ceremonia
muy especial, que unió en matrimonio a Vicent Girbés y a Victoria Suria, ambos
pertenecientes a la Asociación Napoleónica Valenciana.
Se conocieron hace más de dos años y medio, cuando Vicent acudió a Valencia para
participar en la celebración de una recreación histórica del siglo XIX.
«Cuando la conocí, yo iba con el traje de época. Ella se enamoró de mí y yo me
enamoré de ella», manifestó emocionado Vicent, quien aseguró a este periódico
que, aunque la idea de celebrar una boda de época fue de los dos, lo suyo es
«amor al regimiento y a la asociación».
Por su parte, la novia, que lucía un vestido de boda «estilo imperio» en tonos
claros, manifestó que jamás hubiese imaginado que su boda sería así. «Nunca
pensé que llevaría este vestido. Pero apareció él, con esos ojos tan bonitos que
tiene, y me enamoró», concluyó emocionada minutos después de ser recibida en el
parque Salvador Castells con el tradicional pasillo de sables, realizado con
espadas por algunos de los asistentes.
A continuación, los miembros de la asociación, que lucieron sus mejores
uniformes militares, dieron paso al tradicional disparo de armas.
«Para mí es un orgullo presidir la primera boda napoleónica de la Comunitat»,
aseguró a este periódico Ximo Blasco, presidente y capitán de la asociación, que
lideró el desfile en comitiva hacia la sala La Font, donde tuvo lugar la
ceremonia.
De camino al restaurante, fueron muchos los curiosos que, al escuchar el sonido
de los tambores militares, se asomaron a sus balcones para disfrutar de lo que
parecía ser una escena extraída de una película histórica. Así, Sara Esteve, una
de las invitadas a la ceremonia, aseguró sentirse «muy contenta de asistir a una
boda tan curiosa y bonita como ésta».
Música de época
Cuando los novios llegaron a la sala, con una calesa de caballos, Vicent, que
lució el tradicional uniforme de 'gastador' con una casaca blanca y celeste, un
mandil de cuero, un sable y un morrión de piel de jabalí en la cabeza, tomó a la
que iba a ser su futura esposa del brazo y la acompañó hasta el interior del
recinto, donde tuvo lugar la ceremonia.
La música de la época y canciones extraídas de bandas sonoras de películas
históricas como 'Alatriste' y 'Alejandro Magno' pusieron la guinda a la boda,
que concluyó con el beso de los novios.